Si tienes pensado hacer un viaje largo en coche, es importante que prepares tu vehículo para evitar sorpresas desagradables en la carretera. Aquí te damos algunos consejos y recomendaciones para que tu coche esté en óptimas condiciones y puedas disfrutar de tu viaje con seguridad y comodidad.
– Revisa el nivel de aceite y el filtro.
El aceite es esencial para el buen funcionamiento del motor, ya que lubrica y protege sus piezas. Antes de salir de viaje, comprueba que el nivel de aceite esté entre las marcas mínima y máxima del indicador, y cámbialo si está sucio o si ha pasado mucho tiempo desde el último cambio. También revisa el estado del filtro de aceite y sustitúyelo si es necesario.
– Comprueba la presión y el dibujo de los neumáticos.
Los neumáticos son el único punto de contacto entre el coche y el asfalto, por lo que su estado influye directamente en la seguridad, la estabilidad y el consumo de combustible. Antes de emprender tu viaje, verifica que la presión de los neumáticos sea la adecuada según el manual del fabricante, y que el dibujo tenga una profundidad mínima de 1,6 mm. Si los neumáticos están desgastados o dañados, cámbialos por unos nuevos.
– Revisa los frenos y el líquido de frenos.
Los frenos son fundamentales para detener el coche en caso de emergencia o ante cualquier imprevisto en la vía. Por eso, es conveniente que revises el estado de las pastillas, los discos y las mangueras de los frenos, y que compruebes que el líquido de frenos tenga el nivel adecuado y no esté contaminado. Si notas algún ruido o vibración al frenar, o si el pedal se hunde demasiado, acude a un taller para que revisen el sistema de frenado.
– Revisa las luces y los limpiaparabrisas.
Las luces son imprescindibles para ver y ser vistos en la carretera, especialmente si conduces de noche o con condiciones climáticas adversas. Antes de salir de viaje, comprueba que todas las luces funcionen correctamente y que estén bien alineadas. También revisa el estado de las escobillas y el nivel del líquido limpiaparabrisas, y sustitúyelos si están deteriorados o no limpian bien el cristal.
– Revisa la batería y los cables.
La batería es la encargada de suministrar energía al motor y a los sistemas eléctricos del coche. Si la batería está descargada o defectuosa, puede dejarte tirado en medio del viaje. Por eso, es aconsejable que revises el nivel de carga y el estado de los bornes y los cables de la batería, y que la cambies si tiene más de cuatro años o si muestra signos de desgaste.
– Revisa el nivel de refrigerante y el sistema de climatización. El refrigerante es un líquido que ayuda a mantener la temperatura óptima del motor, evitando que se sobrecaliente o se congele. Antes de salir de viaje, comprueba que el nivel de refrigerante esté entre las marcas mínima y máxima del depósito, y rellénalo si es necesario. También revisa el funcionamiento del sistema de climatización, tanto del aire acondicionado como de la calefacción, para asegurarte de viajar con una temperatura agradable.
– Revisa los documentos y el equipaje.
Por último, no olvides revisar que llevas contigo todos los documentos necesarios para conducir tu coche: el permiso de conducir, la ficha técnica, el seguro obligatorio y la ITV vigente. También revisa que tu equipaje no supere la capacidad del maletero ni sobresalga por los laterales o por detrás del coche. Distribuye bien el peso y sujeta bien las maletas para evitar desplazamientos o caídas.
Siguiendo estos consejos y recomendaciones, podrás preparar tu coche para un viaje largo con garantías


