El filtro de aire es una pieza que se encarga de limpiar el aire que entra al motor, evitando que entre suciedad, polvo o partículas que puedan dañarlo. El filtro de aire es muy importante para el buen funcionamiento y la eficiencia de tu coche, ya que si está sucio o deteriorado puede provocar una pérdida de potencia, un mayor consumo de combustible o incluso averías graves.
¿Cómo saber si el filtro de aire está sucio?
Hay algunos síntomas que pueden indicarte que es hora de cambiarlo, como por ejemplo:
– El coche tiene menos fuerza al acelerar o subir cuestas.
– El coche emite más humo negro por el tubo de escape.
– El coche consume más combustible de lo normal.
– El coche tiene dificultades para arrancar o se cala con facilidad.
Lo recomendable es revisar el estado del filtro de aire cada 10.000 o 15.000 kilómetros, dependiendo del tipo de conducción y del ambiente por el que circules. Si conduces por zonas con mucho polvo o contaminación, es posible que tengas que cambiarlo más a menudo. También puedes consultar el manual de tu coche para ver la frecuencia recomendada por el fabricante.
Cambiar el filtro de aire es una operación sencilla y económica que puedes hacer tú mismo o llevarlo a un taller. Solo tienes que localizar la caja del filtro de aire, que suele estar cerca del motor, abrir los clips o tornillos que la sujetan, retirar el filtro viejo y colocar el nuevo. Asegúrate de que quede bien fijado y cierra la caja. Así de fácil.
Con un filtro de aire limpio y en buen estado, tu coche funcionará mejor, consumirá menos y contaminará menos. No lo descuides y mantén tu coche en forma.



